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Verónica Pedemonte
España
La lujuria es una corriente subterránea.
¿Quién quiere cabalgar a lomos de la lujuria,
sentir su tacto suave entre las piernas?
.¿Quién quiere cubrir el gozo de incertidumbre?
Desconocerse hasta perder la sombra.
¿Quién quiere perderse en la neblina?
Olvidar la angustia de ser en la nada.
Beberla,
como si la copa de la vida fuera.
Detener el dolor a golpe seco de lujuria.
Burlar.
Burlar al vigilante. Abrir el espacio oscuro,
la grieta luminosa.
Bajar al abismo,
mirar al placer a los ojos.
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